El
Aprendizaje Autorregulado como herramienta educativa para mejorar el
rendimiento académico
Aprendiendo
a autorregular el propio proceso de aprendizaje, se logran aprendizajes
autónomos, duraderos, comprensivos y con ello se mejora el rendimiento académico
de los estudiantes. Para autorregular y gestionar por sí mismos el propio
proceso de aprendizaje, los alumnos han de adquirir y promover la puesta en
práctica de estrategias y habilidades metacognitivas y autorreguladoras del
aprendizaje. Es necesario que el proceso de instrucción de la enseñanza
favorezca situaciones y tareas de aprendizaje para que el estudiante ponga en
práctica la autorregulación. Autorregular supone tener que pensar antes de
actuar (desarrollando un plan de actuación que incluya todo lo que necesita
para alcanzar los objetivos o metas de aprendizaje). El alumno ha de pensar
también durante la ejecución o puesta en práctica del plan de actuación,
monitorizando la supervisión de si el plan va desarrollándose según lo
previsto. También se ha de pensar, por parte del aprendiz, si se han alcanzado
los objetivos previstos de la meta de aprendizaje y, de no ser así, evaluar los
errores cometidos, en qué se ha fallado y qué se necesita para lograr
alcanzarla (fase de evaluación).
Vídeo
ilustrativo:
https://www.rtpa.es/video:Teselas_551622443332.html